La Palabra de Dios

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sábado, 17 de septiembre de 2011

Ataduras espirituales

Las necesidades diarias nos llevan muchas veces a adquirir compromisos y deudas que a veces no podemos cumplir, sea por falta de tiempo o por que sobrepasan nuestra capacidad económica.
En esos momentos, sentimos que estamos atados a situaciones de las cuales quisiéramos salir y no podemos, a pesar de haber tenido razones para hacerlo, ya sea para comprar la casa, pagar los estudios a nuestros hijos o cubrir una emergencia médica.
Quienes hemos pasado por esas crisis y hemos confiado en Dios, las hemos superado.
Pero hay otros problemas en nuestras vidas que no queremos enfrentar, simplemente porque no sabemos cómo hacer para salir de ellos.
Y en estos casos podemos mencionar un vicio, una adicción o un sentimiento negativo, el cual sin darnos cuenta no esclaviza.
Son ataduras espirituales, que muy pocas veces queremos reconocer y por ello son más difíciles de deshacernos de ellas.
Por ello en el libro 2 de Timoteo capítulo 1 versículo 7, podemos leer: “porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.
Hay costumbres que son perjudiciales, pero como se han convertido en parte de nuestras vidas, no calibramos los daños que nos hacen.
Frecuentemente nos encontramos con personas que nos aseguran que quieren dejar de fumar pero no pueden, o que desean no tomar más licor pero no han logrado superar el vicio o que consumen drogas pero la adicción es más fuerte que ellos.
Otras tienen en su corazón tanto rencor, odio o decepciones, que les impide perdonar y vivir una vida plena.
Si este es tu caso, te recomiendo que leas en el libro de Filipenses capítulo 14 versículo 13 lo que nos dice el apóstol Pablo: “todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
Si tenemos a Jesucristo en nuestro corazón, si Él controla nuestra vida, podemos estar seguros que ninguna atadura espiritual podrá hacernos su presa.
Y no es que no vamos a tener problemas y dificultades en la vida, pero la diferencia es que no vamos a ser esclavos de las malas costumbres o sentimientos y que cada vez que enfrentemos un problema, vamos a tener la paz y tranquilidad para poder buscar y encontrar soluciones.
Jesús dijo en el evangelio de Juan capítulo 6 versículo 37: “al que a mi viene, no le echo fuera”. Búscalo.

EL CRISTIANISMO NO ES UNA RELIGIÓN, ES UN ESTILO DE VIDA CON JESUCRISTO COMO NUESTRO SEÑOR Y SALVADOR.

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